martes, 21 de octubre de 2008

Los Domingos y el Mar

Domingo en la mañana, sin querer despertar, solo quedarse ahí y q pase el día insípido ese amanecer q representa el termino y el nuevo comienzo; cambio. El día de la nostalgia, del recuerdo, de la depresión, de mar, de olor a mar que para tantos es tranquilidad; del mar que tanto maldije en mi adolescencia; que era odio, aborrecimiento, nausea, resignación, resignación, indiferencia; batalla, rabia, inutilidad, y esa palabra impotencia. Ese maldito olor a mar que después solo fue mar y ahora es olvido. Un día de esos me haré uno con el y nos fundiremos en odio, amor, esperanza y ya dejaré de sentir este inmenso vacío cuando lo tengo en frente, me llenaré de su inmensidad como el de mi sangre y mi vida, como la vida misma que comenzara de cero. Los domingos lejos del mar aun no los quiero. Domingo me llama, necesita de mi, es puro instinto y necesidad. A veces quiero q desaparezca q acabe su angustia, su pena, su pesar, su dolor tan inmenso como el mar, un dolor que solo yo puedo entender porque lo siento y me duele; ese amor tan difícil de aceptar, ese amor que viene a pesar del dolor; que llena pero te deja vacío, te absorbe alegría.Logro escaparme de su amor doloroso, no puede ser domingo siempre este domingo tiene nombre y por nuestras venas corren las mismas penas.

1 comentario:

Raysita dijo...

wow!!!... no conocia esa faceta tuya :)